Lorelis Landaeta

Mi nombre es Lorelis Landaeta, tengo 27 años y mi estatura es de 1.62 mts, el día que asistí al taller pesaba 67.4 Kg, a continuación mi experiencia:

El sábado 28 de julio asistí al taller de la banda gástrica virtual, estuve atenta a la charla y en el momento de la hipnosis decidí acostarme en una de las colchonetas que proporcionaban. Al empezar la hipnosis realicé la relajación, me sentí excelente y descansada pero luego de un rato mientras iba avanzando sentí que volaba y me asusté, como era de esperarse me desconcentré. Después de ese momento escuche TODO lo que decía el audio y estuve pensando que era muy malo el hecho de que no me fuera a funcionar todo aquello, no me dormí y mi cerebro estaba saboteando el proceso.

Yo nunca me visualicé en un colchón que me absorbía, ni en un paisaje, simplemente estaba ahí acostada escuchando todo, sólo noté que no podía moverme ya que mis piernas pesaban mucho. Luego llega el momento en el que se coloca la banda gástrica, en ese momento tampoco visualicé la luz ni las manos que salían de la luz y se introducían en mi estómago, pero pasó algo, en el momento de colocar la banda gástrica sentí un dolor agudo en mi estómago, empecé a sentir gases y fue bastante extraño porque pensé que si no había visualizado nada no sabía qué pasaba, luego recordé que la Lic. Granya había indicado que esas sensaciones de dolor y gases podían suceder. Ahí estoy en la colchoneta, con dolor de estómago y sin poder moverme, pensando en que como que sí había funcionado algo la hipnosis.

Se termina la hipnosis y me siento desorientada y mareada. Termina el taller y me sentía muy mareada todavía. Yo asistí con una amiga y lo primero que hicimos al salir fue comparar lo que sentimos, nos habían dicho que no hiciéramos pero fue inevitable, fue lo primero que hicimos al vernos.

Yo le comento a mi amiga q nunca visualicé nada pero que sentía mucho dolor y mareos, ella si lo visualizó todo pero no sentía dolor. Vamos camino a la casa, ella es mi vecina también, y le comento, a modo de broma, que si siente hambre se presione el estómago y presioné el mío, ahí es cuando me doy cuenta que me seguía doliendo el estómago y me sentí rarísima porque yo estuve escuchando todo y no entiendo hasta ahora como fue que sentía ese dolor y me había funcionado la reducción de estómago. Llegamos a casa y veo que en realidad a la hora de almorzar me llené con muy poquita comida, mucho menos de la mitad de lo normal, desde ese momento empecé a comer mucho menos y a llenarme con poco.

Mi vida cambió, mi desayuno es una rebanada de pan con queso y jamón porque dos rebanadas son mucho para mí, mis porciones son reducidas, ya no puedo comer una milanesa de pollo entera, me como la mitad o menos y a veces dejo comida porque es mucho.

Luego de unos días empecé a tener ciertos problemas de ansiedad pero no comía dulces que era lo que mi cerebro me pedía y empecé a desesperarme un poco, bueno, hubo un día que me comí una torta riquísima de chocolate pero la compartí con mi novio. Tengo que comentar que antes de asistir al taller comía muchísimas chucherías y dulces, el chocolate no podía faltar en mi cartera y compraba muchas galletas.

Pasan dos semanas y media desde el día del taller y voy a la consulta de control a hablar con la Lic. Granya por mi problema de ansiedad. Ella lo primero que hace es pesarme y mi gran sorpresa es que de 67.4 Kg pase a pesar 61.6 Kg, rebajé 5.8 Kg en dos semanas y media y sin pasar hambre!!! Casi lloro de la emoción y le di un gran abrazo. Estaba y estoy muy feliz y satisfecha, en ese momento que veo mi peso sentí una gran motivación, no sólo de continuar con todo el proceso sino de mejorar mi vida y alimentación para que la gordura no vuelva a mí.

Yo escucho los cd's todos los días. Dejé el azúcar y sólo tomo agua, mi problema de ansiedad lo controlo comiendo chocolates sin azúcar y frutas como me los recomendaron.

Estoy sumamente feliz y satisfecha porque mi vida cambió para bien y me siento mejor conmigo misma, siempre había sido una persona delgada y había engordado 13 Kg sin darme cuenta y comía muchísimo, hasta le estaba quitando la comida a mi novio, me da pena admitirlo pero es verdad.

Gracias a este tratamiento sé que llegaré de nuevo a mi peso de siempre y sin pasar hambre, que es lo que me encanta de todo esto. Ya mis tías al verme no me dirán que estoy gordísima y que me cuide porque voy para 30.

Estoy muy muy muy contenta y de verdad muchísimas gracias por existiiiiiir!!!! xD

Atte. Y muy feliz Lorelis Landaeta.